Hola, soy Ciru y hoy quiero contarte algo muy pequeño… ¡pero muy importante! ¿Sabías que existen pedacitos de plástico tan chiquitos que casi no se pueden ver? Se llaman microplásticos y están en lugares donde menos lo imaginamos, como el agua que bebemos, algunos alimentos y hasta en el aire.
Los microplásticos no aparecieron de la nada: vienen de objetos de plástico que usamos todos los días y que, con el tiempo, se van rompiendo en partes más pequeñas. Por eso, conocerlos es el primer paso para aprender a cuidar mejor nuestro planeta y usar el plástico de forma responsable.
Acompáñame a descubrir qué son los microplásticos, dónde se encuentran y cómo podemos ayudar desde casa a que no lleguen a la naturaleza.
Microplásticos: ¿qué son y por qué se llaman así?
Cuando hablamos de microplásticos, nos referimos a fragmentos muy pequeños de plástico, tan diminutos que miden menos de 5 milímetros. Para que te des una idea, ¡son más pequeños que un grano de arroz!
Estos microplásticos se forman cuando objetos de plástico más grandes, como botellas, bolsas o envases, se desgastan con el sol, el agua y el uso diario. También existen microplásticos que se fabrican desde el inicio en tamaño pequeño.
Tipos de microplásticos y cómo se forman
No todos los microplásticos son iguales. Existen distintos tipos, según cómo se originan:
- Microplásticos primarios: son plásticos que ya se producen en tamaño muy pequeño, como algunas fibras sintéticas o partículas usadas en ciertos productos.
- Microplásticos secundarios: aparecen cuando plásticos más grandes se rompen con el tiempo por la acción del sol, el agua o el movimiento.
Entender los tipos de microplástico nos ayuda a saber de dónde vienen y cómo evitar que lleguen a la naturaleza.
Microplásticos en el agua: ¿cómo llegan ahí?
Los microplásticos en el agua aparecen cuando los residuos plásticos no se manejan correctamente. Al llegar a ríos, lagos o mares, el plástico se va fragmentando poco a poco hasta volverse casi invisible.
También pueden llegar al agua a través del lavado de ropa sintética o cuando los residuos no se separan correctamente y terminan en el ambiente.
Microplásticos en los alimentos: dónde podemos encontrarlos
Algunos microplásticos pueden encontrarse en alimentos que vienen del mar, como peces o mariscos, porque viven en agua donde hay partículas plásticas muy pequeñas.
Esto no significa que debamos dejar de consumirlos, sino que es importante reducir la contaminación desde el origen y aprender a reciclar correctamente.
Microplásticos y la salud humana
Los científicos siguen estudiando cómo los microplásticos pueden afectar a la salud humana. Hasta ahora, se sabe que las personas podemos estar en contacto con ellos a través del agua, los alimentos y el aire.
Por eso, reducir su presencia en el ambiente es una forma de cuidar tanto al planeta como a las personas.
Qué podemos hacer para evitar más microplásticos
Ciru te comparte algunas acciones sencillas que ayudan mucho:
- Separar y reciclar correctamente los plásticos.
- Evitar tirar basura en calles, ríos o playas.
- Reutilizar envases siempre que sea posible.
- Aprender a usar el plástico de forma responsable, no eliminarlo, sino ser más conscientes al momento de desecharlo.
Cada pequeña acción cuenta cuando se trata de proteger nuestro planeta.







